

El perro es un animal social e inteligente.
Necesita entretenerse, especialmente
cuando lo dejas solo en casa.
¿Qué prefieres que haga tu perro?
- ¿Morder el sofá?
- ¿Destrozar tu salón?
- ¿O entretenerse con su juguete preferido?
Dale algo que hacer. Conviértelo en un adicto a los juguetes para mordisquear. Así no solo previenes que te destroce la casa, sino que evitas que se dedique a ladrar cuando esté aburrido, ya que no puede mordisquear y ladrar al mismo tiempo.
Además, ser adicto a los juguetes para mordisquear ayudará a tu perro a aprender a tranquilizarse y a calmarse, porque si esta concentrado en su juguete no tendrá tiempo de aburrirse o estresarse.
Incluso está muy recomendado para perros con comportamiento compulsivo o ansiedad por separación. Tu perro todavía puede mostrar el comportamiento compulsivo pero por lo menos pasará el tiempo mordisqueando obsesiva y compulsivamente sus juguetes rellenos.
Si acostumbras a tu perro desde cachorro a los juguetes rellenos incluso previenes el desarrollo de la ansiedad por separación.
¿Qué es un juguete para mordisquear?
Es un objeto indestructible para que el perro mordisquee y al que no se puede tragar. Es importante que tu perro no lo pueda tragar porque eso pondría en peligro su salud.
Uno de los juguetes más recomendados por adiestradores caninos, veterinarios y expertos como Ian Dunbar (Un cachorro en casa) son los conos de la marca Kong. Son juguetes sencillos, naturales y orgánicos (no son de plástico) y además son huecos por lo que se pueden rellenar con comida.
Los Kong están especialmente diseñados para satisfacer la necesidad de tu perro de cazar-capturar-masticar.
Los juguetes Kong son perfectos por su interior hueco y su incomparable fortaleza
Rellena el Kong con sus golosinas favoritas y tu perro se entretendrá durante horas intentando sacarlas para comérselas. Ya verás cómo disfrutará con este juego. Cuando vuelvas a casa encontrarás un perro feliz y relajado.
Además están fabricados en goma natural no tóxica. De esta forma, se convierte en una herramienta ideal para prevenir y solucionar problemas de comportamiento asociados al aburrimiento y a la temida ansiedad por separación. Cada bola de pienso que extraiga será un premio por estar tranquilo, por mordisquear el juguete adecuado y por no ladrar. Esto es una técnica de 'adiestramiento en positivo', basada en el premio en lugar del castigo.
Para llenar un juguete Kong hay que colocar un trozo pequeño de queso, jamón cocido, o cualquier otra cosa muy apetitosa, dentro del agujero pequeño superior, y después como postre, habrá que rellenar aproximadamente un tercio de la cavidad con premios tales como galletas, golosinas, etc.
Los últimos dos tercios hay que rellenarlos con su alimentación habitual, a ser posible mezclando con pasta como por ejemplo la pasta de hígado o de cacahuetes de Kong. Dejar una buena golosina sobresaliendo hacia fuera de la apertura como entrante. Las Galletas de Kong son especialmente diseñado para eso.
Los 'picoteos fáciles' proveen al animal de compañía de una recompensa inmediata y estimulan a tu perro a 'ponerse manos a la obra' con el trabajo.
Para el perro, por ejemplo, es importante tener éxito en su 'trabajo'. Así que al principio rellénalo de modo que le resulte fácil extraer el contenido. A medida que se hace más experto puedes aumentar la dificultad apelmazando cada vez más los ingredientes.
Consejo: si tu perro tiene la boca dura deberías considerar la compra de un Kong gigante negro, en lugar de rojo.
Los Kong son juguetes seguros que beneficiarán a tu perro, creados por profesionales, pero en definitiva ¡LA SEGURIDAD DE TU PERRO ES TU RESPONSABILIDAD!.
Cada animal es diferente y nadie puede predecir cuanto le durará un juguete Kong a tu perro.
Si destruye un Kong en un período corto de tiempo, probablemente el juguete sea demasiado pequeño.
Revisa regularmente los daños (por ejemplo trozos arrancados, rajaduras, puntadas).
Dobla el juguete y revísalo desde diferentes ángulos para asegurar que tu perro juega con seguridad